El Oriente de Michoacán
se distingue por ser la conjugación
perfecta de salud, reposo, diversión
y cultura. Destaca por su riqueza en bellezas
naturales compuestas de bosques de pino,
encino y oyamel, lagunas y manantiales
de aguas termales, aptos para la práctica
del turismo de aventura.
Por señalar algunos
lugares mencionaremos los Azufres, Laguna
larga, Pucuato, Sabaneta, Mata de pinos,
y las Grutas de Tziranda, entre otros.
Además cuenta con uno de los atractivos
naturales más preciados de Michoacán,
los Santuarios de la Mariposa Monarca,
“símbolo y orgullo de Michoacanos”
los cuales se pueden visitar cada año
de noviembre a marzo. También ofrece
la oportunidad de visitar ciudades importantes
en la vida independiente de México
como Zitácuaro o pueblos mineros
como Angangueo y Tlalpujahua.